miércoles, 14 de octubre de 2009

llueve



No, no me equivoco.
Llueve afuera porque aquí dentro suena jazz y yo sólo pienso en cafés llenos de humo donde acercar mi mejilla a la tuya y dejar fluir la tristeza.
Llueve porque es octubre y hace mucho que nos conocemos.
Llueve y por eso mis rizos están encrespados y me surge una aureola naranja alrededor de la cabeza, como de niña traviesa que ha saltado por los charcos de la ciudad.
Llueve porque lo decidieron mis sombreros del perchero, mis abrigos de colores, mis botas polvorientas en el armario.
Llueve y el agua limpia las calles del barrio, riega las plantas de la casa con balcón. Aparta las malas noticias y purifica los cuerpos.
Llueve porque Daimiel agoniza. Porque lo necesita. Como yo.


Llueve porque me da la gana.
Porque la vida en este universo de vestidos a rayas es tal y como una la imagina.
Perfecta.
Lluviosa.
Mira por la ventana...
¿ves como no me equivoco?

7 comentarios:

RGAlmazán dijo...

La lluvia es vida. Aunque me temo que sea tarde para Daimiel. Y que siga lloviendo por siempre... Si es posible con mesura pero con asiduidad.
Besos con lluvia.

Salud y República

NáN dijo...

A lo mejor llueve por la perdida Daimiel y por todos los Daimiel que se van a ir perdiendo.

Pero tu vida lluviosa sí es perfectamente anaranjada.

brujaroja dijo...

Bendición de lluvia.Y detrás de la ventana, ni te cuento...
Muchos besos.

Anónimo dijo...

¡Qué bonito!
Antes se sacaban santos para que lloviera y alguna vez llovería, ahora con este alegato tan bonito sobre la lluvia tendría que estar lloviendo de forma sosegada parte del otoño.

Besitos regados con agua de lluvia.

Sara dijo...

He venido movida por la curiosidad y una recomendación. Creo q volveré.

Álvaro Dorian Grey dijo...

Llueve y tiene que llover..
saludos y salud

María a rayas dijo...

Y finalmente vino la lluvia (yo, que tengo algo de bruja...)

Para que luego digan qué es muy aburrido hablar del tiempo...

Rafa, la lluvia es vida, qué extraño este otoño que empezó verano. A ver si se anima...

Nano si la solución es llover las pérdidas, me parece una bonita solución (siempre que la lluvia sea vida y no destrucción, que también hay lluvias de esas...)

Brujaroja, no vale, que los del norte jugáis con ventaja...(en-vi-dia de ventana, por cierto!)

Tosabu, hemos cambiado santos por palabras bonitas...no me negarás que hemos ganado con el cambio (aunque lo de la lluvia siga siendo arbitrario...)

Sara, bienvenida al vestido a rayas. Me alegro que te haya gustado!

Álvaro, ves como no me equivocaba...tenía que llover...

besos lluviosos a todos!

Cuento a la vista

Cuento a la vista
La parte niña del vestido a rayas