jueves, 5 de marzo de 2009

Sinatra tiene la culpa



La vida es otra cosa, pensaste observando las luces de la ciudad rodeándote en aquella azotea llena de antenas. La vida no es Nueva York, ni Central Park, ni el puente de Brooklyn. Esos lugares no son reales, no existen. La gente no se enamora en cinco minutos mientras espera bajo una marquesina a que pare la lluvia. Ni baila en los tejados de los edificios, ni Sinatra canta.

Estabas sola después de mucho tiempo y lo que no ocurriría, y lo sabías, era que al darte la vuelta él habría regresado con la mirada suplicante. No estiraría la mano y te invitaría a bailar fly me to the moon bajo las estrellas. No te besaría al final de la canción. No sería tan fácil.

La vida era justo lo que tenías bajo tus pies. Calles abarrotadas de coches buscando un refugio, amantes resguardándose en rincones oscuros, miradas perdidas evitando cruzarse con otros ojos extraviados, cuerpos cansados a la espera de un asiento, ganas de llegar a cualquier parte sin importar bien dónde, ni para qué.

La vida era esa otra cosa y ni siquiera estaba tan mal. Pero no había una orquesta de metales que tocaran todas las noches de luna llena en tu salón, ni había príncipes azules sin mal humor los domingos, ni regalos que curaran los problemas de incomunicación.



La culpa era de Sinatra. Toda la culpa. Casi toda.

6 comentarios:

Álvaro Dorian Grey dijo...

Pobre Sinatra... yo creo en el amor a primera vista, como el de las pelis tontas, ¿hay acaso otro?
Lo fastidiado es el beso del final de la canción.
saludos y salud

NáN dijo...

¡Si es que nos hacen creer unas cosas!

aroa dijo...

La vida puede ser esto y aquello, no creas, con su dosis exacta.

(mañanacenaenmicasayahequedaoconelrestodelatropa)

Microalgo dijo...

Y bueno.

Yo ya no sé qué decirle.

Leiritas dijo...

Yo no te voy a regalar nada para curar el problema de la incomunicacion, pero si te voy a regalar un beso por hecho de no haber ningun problema de recuerdo y un abrazo porque nunca conseguire leer con tanto impetu las palabras de alguien. besos rizitos

María a rayas dijo...

aroa, álvaro...pues sí yo también soy de las que le gusta creer en amores a primera vista y azoteas con música de violines...¿pero es eso real? ¿No estaremos dejando que esa idea bobalicona de las películas americanas no nos permita disfrutar de las cosas cuando no son tan de color de rosa???

quizá la dosis exacta, como dices, Aroa, es la correcta. (porciertoteveoestanocheentucasahayquellevaralgo?)

Microalgo...pues no me digas nada..a mi con saber que me rondas (por el blog, no te creas;)me sirve...

Nan...si solo fuera esto...anda que no nos han hecho creer cosas...uffff

Leiretxu....que alegría verte asomada al vestidoarayas...ay, ganitas de verte!

un abrazo a todos

Cuento a la vista

Cuento a la vista
La parte niña del vestido a rayas