viernes, 24 de abril de 2009

Viernes en amor y compañía

Cada viernes llamaba puntualmente a las 9 de la noche. Ella le hacía pasar y le servía una copa de vino mientras terminaba de maquillarse.

- ¿Cómo me ves?
- Muy guapa, ¿nos vamos ya?

Y se marchaban cogidos de la mano. A veces se iban de cena con las amigas de ella, otros viernes quedaban con la gente del trabajo. Más adelante incluso visitaron a sus padres. Pasada la media noche él la acompañaba a casa, se tomaba una última copa de vino al tiempo que ella se desmaquillaba y cuando terminaban de arreglar las cuentas pendientes se marchaba. Y así semana a semana, siempre la misma rutina.

Una mañana en la oficina ella se dio cuenta de que sus días giraban en torno a su amor de los viernes. Que no importaba que los lunes fueran largos, ni los martes grises y aburridos. Que mientras la esperanza de un viernes en amor y compañía inundara el resto de la semana, las cosas irían bien.

Su amiga Marta, la única que lo sabía le preguntó un domingo de lluvia:
- Pero ¿le quieres?
Ella la miró como si no entendiera la pregunta.
- Los viernes Marta, los viernes es cuando le quiero.

Y así pasaron los meses. Hasta que un día él le contó que había encontrado un trabajo que nada tenía que ver con aquello y que se marchaba a Barcelona.
- ¿Te pagan bien?
- Sí, me pagan bien.

Se marchó y los viernes dejaron de ser en amor y compañía. Empezaron a pesar los lunes largos y los martes grises y aburridos y los viernes pasaron a ser el peor día de la semana.

Un mes después recibió una llamada de Barcelona.
- Quiero un nuevo acuerdo- escuchó al otro lado de la línea, con la voz aspera de los viernes.
- ¿Qué tipo de acuerdo?
- Cada viernes paga uno el puente aéreo

(Y así fue hasta que pusieron el AVE Madrid - Barcelona y decidieron cambiar de medio de transporte. Pero eso ya es otra historia...)



Es viernes. Disfrutadlo mucho...

15 comentarios:

Mega dijo...

Querida, ¡qué relato!

También yo entiendo así el amor: hecho de rutinas y viernes en compañía. Palpable y real.

¡Un besazo y feliz fin de semana!

Anónimo dijo...

Vaya...

¿No sería mejor un amor diario, que solo uno semanal?.

Disfruta del Viernes y a ver si con un poco de suerte... Este se convierte en uno de amor y compañía.

Un beso.

RGAlmazán dijo...

Sí, la verdad es que parece escaso, pero suficiente para mantener la ilusión y evitar la rutina, con una costumbre rutinaria.

Salud y República

Microalgo dijo...

Amor de lejos, amor de pendejos, que dicen los mexicanos...

NáN dijo...

¡¡¡¡¡Qué precciosooooo, María!!!!!


Yo quiero un amor así, solamente así es suficiente.

De verdad que me ha enternecido esa llamada desde Barcelona.

Abrazón

¿te puedo presentar a mi hijo?
No, no le puedo hace eso a una amiga.

Señor-ina dijo...

mmm quiere decir que solo nos queda pagar a un gigolo? mmmmm jajaja un beso meri... a ver si nos vemos... un viernes, o un sabado, o un domingo...

aroa dijo...

maríííía
ese beso de la foto te devuelve a la última de la fila
qué bonico

de pronto he visualizado a Nán de suegro

ji

Mega dijo...

(Cuidadín, María, que me parece que Nán te ve con muy buenos ojos...

...de suegro, jojojo)

Clara dijo...

pero bueeeeeeeeeeeeno...qué ha pasado aquí?
Nan...no sabía que tu hijo era novio de alquiler ;) de todas formas hablamos de tarifas cuando quieras, aunque a mi los sábados me vienen mejor que los viernes...cómo lo ves? (jijiji)

Mega!me alegra que te guste el relato...en el fondo era una excusa para poner la canción de The Cure pero fue creciendo y creciendo...

anonimo, rafa, siempre es mejor diario que semanal, pero siempre es mejor que nada, ¿no creeis?

microalgo...es cierto, amor de pendejos,sobre todo en México que de infidelidades saben mucho (que no se me enfaden los lectores mexicanos...;)

señor_ina que no, que no...que no nos queda solo eso...

aroa...no y no...no vuelvo al final de la lista, a ver lo que pasa...que ese beso no es real...¿o que creias?

besos a todos!!!!

María a rayas dijo...

uy uy, clara no...soy yo pero con otro ordenador!!!
besos a todos!!

ETDN dijo...

Qué bueno tu cuento de viernes...para un domingo víspera de lunes.

A menudo lo sencillo es lo más importante. Las rutinas, los pequeños detalles, son lo que van construyendo las grandes historias de amor.

Cada vez lo haces mejor. Me tienes enganchadísima a tus historias...

María a rayas dijo...

Gracias ETDN...qué dure el enganche...
nos vemos mañana?
besin

Cecilia Alameda Sol dijo...

Ineludible el amor cuando sólo te trae gustos y placeres. Me gusta este relato. Me gusta

María a rayas dijo...

Gracias Cecilia!
un beso

gemoti dijo...

Yo puedo decir que tengo un amor duradero de viernes de encuentro, sabado de amor y domingo de despedidas y es igual de válido o incluso más que el diario porque cuando llega el viernes de encuentro no caben las discusiones solo los ratos de disfrute por las horas perdidas de los lunes, martes,miercoles.....

un beso

Cuento a la vista

Cuento a la vista
La parte niña del vestido a rayas