jueves, 3 de junio de 2010

el altillo del armario

He guardado la ropa de invierno en el altillo del armario. Se ha quedado lleno de lana y rayas, de rojos y bufandas, de sombreros de fieltro. Mi piel de este enero nevado amontonada en el altillo. A la espera de otra estación.

Sueño invierno en mi casa iglú y redescubro un verano que olvidé con el frío. Se me escurre el escote por los vestidos de gasa y observo mi piel blanquecina. Volvemos al mismo punto sin ser los mismos, a las sandalias que me destrozan los pies que nacieron para andar desnudos, a los collares con los que crucé un océano, al Madrid deshabitado.

Todo está en orden. Camisetas, vestidos, blusas y faldas. Arriba en el altillo el futuro y también el pasado. Lo que fuimos, lo que viene. La ropa es lo que somos cuando el resto nos mira y no ve nada. La risa, la despedida, la tarde aquella en que decidi quererte, el día gris en que quise olvidar.

Se nos ha colado el verano, sin darnos cuenta. Tanto lo deseábamos.
Cierro la puerta del altillo y otro invierno más.
Y ya han pasado tantos...

8 comentarios:

RGAlmazán dijo...

Qué bien contado el cambio de estación. "Cierro la puerta del altillo y otro inviern más".
Querida, siguen expresando con suma facilidad los sentimientos y tienes la facilidad de que los demás --al menos yo-- sientan lo que tu sientes al leerte.

Salud y República

NáN dijo...

Eso pasa porque tienes un cuerpo con el que el invierno se convierte en una injustica para los demás.

No siendo ese mi caso, no necesito altillo. Tengo unos pantalones, casi todos negros, que me pongo igual en invierno que en verano. Y una camisetas, casi todas negras, que me pongo igual en invierno que en verano. Luego, tengo una pila de unos cuanto jerséis (casi todos negros) que pueden mantener su sitio en la balda hasta que sean necesarios. Y unas chaquetas y una gabardina (negra) que cuelgan perfectamente en el armario en toda estación, junto con un traje de invierno y uno de verano (para uso tanatorial).

Las mudas, de colores, son multiestacionales; y mi vida es sencilla de vestir.

Peludo dijo...

"La ropa es lo que somos cuando el resto nos mira y no ve nada."

Estupendo ^^

María a rayas dijo...

Rafa, me alegro de que estemos entonces conectados a través de las palabras...cerrar cosas, aunque sea estaciones, siempre tiene algo de nostálgico, verdad?

Nano...me pongo colorada con esas cosas que me dices...hombre de negro, te voy a regalar el próximo invierno una bufanda roja para que te dé un toque francés e interesante (toque que por otro lado tampoco necesitas, porque ya tienes...)y así darte algo de color, amigo...tan negroooo...quiero verte Nan!!

Peludo...triste pero cierto...somos ropa primero, y luego...luego todo lo demás

un beso a los tres!!

Anónimo dijo...

Quiero ser como Nan,no cambiar el vestuario, que por cierto actualmente en mi armario hay ropa de parte del invierno y algo de verano y me da mucha....., mucha pereza hacer el cambio.
Soy contradictoria porque a la vez me identifico de lleno con tu frase:"La ropa es lo que somos ....
Es más, recuerdo en verano los paseos en las zonas de playa ,cuando llevamos una semana reconozco a los paseantes por las ropas que han llevado otros días.

Sara Royo dijo...

Te parece q han pasado muchos inviernos? Esto acaba de empezar, nena. ^^
Besicos.

alicia dijo...

Qué locura los árboles vistiéndose y desnudándose sin altillo donde guardar la piel...!
Abrazos en sandalias

Lara dijo...

Guapa!

Cuento a la vista

Cuento a la vista
La parte niña del vestido a rayas