miércoles, 30 de septiembre de 2009

soy el gato

No es la gripe A ni tampoco tienen la culpa los besos que regalé algún septiembre envenenado.
No es el cúmulo de noches sin parar de hablar que coleccioné este verano.
No es la abundancia de la que carezco, ni los escotes abiertos, como heridas, en medio del pecho.

No es y sin embargo, me siento cual gato de rayas de colores. Atravesada por una vía oxidada que rasga mi garganta y se me mete dentro.

Miro la imagen: nada tengo que ver con la chica del chubasquero de corazones que hace clic con su cámara.
No hay más que verme: soy el gato.

9 comentarios:

RGAlmazán dijo...

Mejórate, gato. No se puede decir más poético que tienes mal la garganta. Un beso.

Salud y República

Aroa dijo...

Pero eres el gato risón.
¿Te metiste "en la boca del gato"?

Brujaroja dijo...

Cuídate. Maúlla suavecito, ronronea... que te mimen. Ya verás cómo te pones bien (la garganta y lo demás...)

Muchos besos

Álvaro Dorian Grey dijo...

Cuidate y, por que no, que te cuiden...
saludos y salud

Víctor González dijo...

Lo felino enlaza por sensual e independiente con algunos tipos de mujeres. Si por esto fuera, serías más bien la gata, eso sí, atigrada por lo de las rayas.
Besos y whyskas.

María a rayas dijo...

Hola a todos...aquí sigo con la angina como bola de billar...he dejado de maullar y me han entrado ganas de arañar a alguien o de arrancarmela con mis uñas de gato...grrrrrrrrrrrrrrrrrrr

Brujaroja, qué alegría verte por aquí...¿estás de vuelta? bienvenida a la red de nuevo...

Víctor, efectivamente...una gata atigrada y un poco peleona...

Álvaro, Rafa, gracias! dejaré que me cuiden...

yo me meto siempre en la boca del gato (y del lobo y de cualquier otro animal que de miedo...) como si no me conocieras...;-)

un besote a todos!

ETDN dijo...

QUé bueno. Tiene algo de oscuro este texto: de dolor latente, quizá.

Y la foto.

Me ha gustado.

Mucho.

Anónimo dijo...

Tosabu dice....

Que bonita forma de decir que tu naturaleza de vez en cuando se resiste y te manda que te pares un poco.

Me gustaría mimarte, pero en la distancia los arrumacos parece que no hacen efecto. Besitos con balsamo de miel.

Gemma dijo...

Me encantan tus poemas narrados...
(Me estoy poniendo al día).

Cuento a la vista

Cuento a la vista
La parte niña del vestido a rayas