jueves, 3 de diciembre de 2009

Pérdida

Demasiado tarde, siempre, porque aunque hiciéramos
tantas veces el amor la felicidad tenia que ser otra cosa,
algo quizá más triste que esta paz y este placer,
un aire como de unicornio o isla, una caída interminable
en la inmovilidad.
Rayuela
Julio Cortázar

Qué aire de melancolía no va a tener mi salón si en las paredes que lo abrazan resaltan estas palabras en tinta negra mientras abajo se llena el sofá blanco de cansancio marrón. No entra la luz de la calle ni se acaba nunca nuestro silencio.

Me tocas pero tu caricia no es una cura, es una tragedia, una mentira, otra nostalgia más que acumular. Aunque todavía no lo sé y me sumerjo para purificarme contigo y volverme otra. Con la incredulidad en la boca y la sonrisa en los ojos sin saber que estoy a punto de perder la fe.

Una vez más.

12 comentarios:

alicia dijo...

La fe, ese ave fénix que nace y renace no importa si entre otras paredes o entre otros cuerpos... Pero siempre tuya, siempre. Y sí, Cortázar acertó una vez más en la diana y el amor debe ser algo parecido a la caída interminable hasta las mismísimas antípodas.
Somos levedad... es así
(Te mando no obstante un fósforo encendido que caliente la noche fría)

Gemma dijo...

Precioso texto, María.
Esa magia de la que hablas (esa fe)no aguanta un exceso de nostalgia (aun cuando necesite apoyarse en la memoria).

El amor que busca tu personaje es más bien cosa del presente (o del futuro).
Besos

Charo dijo...

Cuántas palabras, cuántas nomenclaturas para un mismo desconcierto...

Pero todo esto había que decirlo en su momento, sólo que era difícil precisar el momento de una cosa, y aún ahora... aún ahora Maga me preguntaba si este rodeo tenía sentido, ya que para llegar a la rue des Lombards me hubiera convenido más cruza el Pont Sain Michel y el Pont au Change. Pero si hubieras estado ahí esa noche, como tantas otas veces, yo habría sabido que el rodeo tenía un sentido, y ahora en cambio envilecía mi fracaso llamándolo rodeo.

Charo dijo...

Más tarde te creí, más tarde hubo razones, hubo madame Léonie que mirándome la mano que había dormido con tus senos me repitió casi tus mismas palabras: "Ella sufre en alguna parte. Siempre ha sufrido. Es muy alegre, adora el amarillo, su pájaro es el mirlo, su hora la noche, su puente el Pont des Arts" (Una pinaza color borravino. Maga, y por qué no nos habremos ido en ella cuando todavía era tiempo)

Golden Sun Project dijo...

Jolín, ¿por qué me haces llorar cuando estoy en el trabajo?

virgi dijo...

La fé se pierde. Y es bueno perderla, para recuperarla nuevamente.
Y con más fuerza.

Besos

gemotilia dijo...

Las nostalgias acumuladas nos enriquecen y nos hacen aprender.

Si fueron momentos en los que había una sonrisa en tus ojos, que más da perder la fe???

Ya la recuperaremos y entonces nuestros ojos volverán a sonreir brillando tal vez más fuerte que la vez anterior.

Y si la nostalgia se vuelve a acumular seguiremos creciendo....
Al menos seremos altisimos o lo que en lenguaje coloquial se dice unos tachenkos!!!

NáN dijo...

En época de Don Francisco, que tenía nombre de protagonista de zarzuela pero era un fantasma del horror, la jubilación la pagaban oficinas que se llamaban el Habilitado. Lo sé porque yo iba a cobrar la de la tía que vivía en mi casa y no le gustaba salir.

Cada seis meses, había que presentar un papel que se llamaba Fé de Vida.

Esa es la única fé que es una pena perder. La otra es como los nudillos y los valles de un puño cerrado: ahora la tengo ahora no la tengo.

María a rayas dijo...

chicos...gracias por los comentarios...soy una supertardonamalqueda que no contesta nunca...grrrr

Nan, cómo me gustan tus historias...no me extraña que te diera por la vida bohemia...no podia ser de otra manera. Prometo que Marcella dará fe de vida más a menudo ;-)

Gemotilia...largo debate el de la fe, ¿merece la pena? Puede que si, que al menos te agiten un poco por dentro...

Golden Sun Project, entono el mea culpa...jurolo!!!

charo...se te ha ido un poco...apunto fragmentos de rayuela y un día de estos hacemos votación....

Gemma, un juego de tiempos un poco complicado de explicar. Habla del pasado desde el presente sabiendo cual fue el futuro...(que ya es pasado) un poco lío...

Alicia, nace y renace...no conseguimos matarla a la puñetera...y menos mal...

un abrazo a todos

Sara dijo...

Podemos perder la fe muchas veces, pero se nos vuelve cada vez más débil, hasta q ya no sea fe, sino otra cosa.
Un besico.

NáN dijo...

No hay como volver para encontrar citas y enredarse con ellas.

Hace una hora un taxi ha recogido a Lola para que coja un vuelo a París (dentro de dos horas cogeré un humilde tren que me llevará al mar). Tengo en la librería una hermosa foto de ella y yo, hace años, en el Pont des Arts. Y he empezado a cantar sin voz esa canción de Brassens:

Si, par hasard
Sur l'Pont des Arts
Tu croises le vent, le vent fripon
Prudence, prends garde à ton jupon
Si, par hasard
Sur l'Pont des Arts
Tu croises le vent, le vent maraud
Prudence, prends garde à ton chapeau

Lo dicho, no hay como volver. Por si por casualidad, en el puente de las artes, lo cruzas y a pesar del viento juguetón no quieres tener prudencia con tu falda o tu sombrero.

María a rayas dijo...

ay nan, que ganas de París me han entrado...

Sara, pues si, porque todo tiene un límite, hasta la fe ¿verdad?

un abrazo!

Cuento a la vista

Cuento a la vista
La parte niña del vestido a rayas