jueves, 3 de abril de 2008

Los felices años 20

No todos los cumpleaños son iguales. Marcos cumple años hoy y el pasar del tiempo sobre él me arrastra a mí de la mano, de una manera inevitable. De pronto se me agolpan los años y los momentos, y repaso todas las Marías que ya no hay en mí, todos esos 3 de abril, juntos o separados, que compartimos de una u otra manera, desde el momento en que el 3 de abril fue algo más que un simple día de primavera.

Marcos, mar en calma en que solía perderme, cumple 27 años y se acerca (y me acerca) al crack del 29 que alguna vez proyecté sobre papel reciclado, cuando aún se escribían cartas. Cumplía 20 años y yo quería quererle, pero él se hacía de rogar. Recuerdo haberle escrito sobre la vida venidera, sobre los felices años 20 que empezaban, el tiempo de la alegría, la libertad, la despreocupación absoluta. Ya vendría la crisis, la caída. Ya vendría la guerra en el 39.

Pero entonces, aquella primavera de mi mayoría de edad, él cumplía 20 y la vida se nos presentaba repleta de croquetas, lirios blancos, golosinas, tardes de césped en la facultad y viajes en tren. Yo aún no soñaba con Berlín, ni me dolía México, pero sí con él, en un tiempo en que no creíamos en el futuro, tan seguros como estábamos del presente.

Sin embargo, de repente, ya casi no recuerdo como era yo y todo me parece una eternidad y aquellos felices años 20 nada tienen que ver con fiestas de la primavera, con libros y bibliotecas, con comedores universitarios, con manifestaciones y sentadas. Son diferentes, inquietos, menos seguros. La libertad creció, pero también el miedo, las dudas, la responsabilidad. Supongo que aunque no creíamos en él, el futuro llegó y se convirtió en pasado. ¿Era eso y no aquellas ideas escritas sobre papel reciclado? (cuando aún se escribían cartas y de eso no hace tanto tiempo).

Ya casi no nos hacemos regalos, ni planeamos viajes, ni los 30 nos parecen el final del trayecto. Pero hay cosas que no cambian.
Es 3 de Abril, y cumplimos años.
Felicidades.

11 comentarios:

Mega dijo...

¿Los dos cumplís años el mismo día? ¡Pues qué casualidad! Felicidades, entonces, por partida doble.

Pero, por Dios, María, ni los 30 son el fin de nada ni tampoco los 40, ni los... (En realidad hay tantos principios y futuros como décadas por estrenar...)

¡Que la vida no se reduce a los 20!

;-)

AROA dijo...

pero Mega si aquí la amiga tiene 25 primaverales primaveras... (eso sí, de manual con sangre alterada y esas cosas) Yo juraria que su cumple es en septiembre pero que se siente solidaria... (me callo ...)

Me ha gustado mucho estos años 20. Espero que sigas creyendo en el presente, en la fuerza que hay en tus manos y en todo lo que queda por hacer. Es el principio de un ciclo de cambio. El punto de inflexión de la curva. Pero volveremos a bajar y a subir.
Besos

María dijo...

no, no, no Mega...siento haber dado lugar a error...yo los cumplo otro 3, pero no en Abril...
claro que los 30 no son el final del trayecto..pero cuando tienes 20 años si que lo parece un poco...lo que pasa es que la década de los 20 (o cualquiera) no se puede englobar en un todo como lo hacen los libros de historia...porque hay muchas vidas distintas dentro.
Y aunque no ha pasado mucho tiempo, de repente me siento tan lejos de la universitaria con las cosas más o menos claras (aprobar en junio, vacaciones, buscar prácticas o becas o qué y a la vuelta en septiembre otra vez a empezar...)que ya me parece como si hubiera pasado una vida entre una y otra...

aroa...no se si creo tanto en el presente como antes, pero soy más esceptica con el futuro, eso sí...y no sé si soy más feliz o menos , pero lo cierto es que ahora sonrío mucho más...
(y me voy curando de las caras de pez...aunque con recaídas...)

besitos!!!

Noelia dijo...

estaba a punto de felicitarte cuando he leido que aún no es tu cumpleaños. En realidad te queda tanto para los 30 que pueden ser muy buenos, por cierto.
Yo aquí, en mi sofá, planteándome si estudiar o salir a ver el sol cara a cara... Pelín aburría ya de mi vida asocial jejeje
besos, guapetona

Marcos dijo...

De repente el día, que ya estaba siendo especial y no solo porque el móvil se satura y te pasas el día mandando besos y abrazos y gracias, sino porque empezó feliz y siguió feliz, se encuentra con esta sorpresa, este regalo, este pequeño momento de los que te hacen sentirte vivo y lejos del aburrimiento.
Y que día mejor que el de tu cumpleaños para pensar en los sueños, en el futuro y en el pasado, para recordar momentos felices y para soñar y dudar (como siempre, por otro lado).
Tal vez durante la crisis de los años 30 recordemos los felices 27 que se nos suponen, con libertad y sin complejos, como hoy hacemos con los 20 (o seguramente no), pero ahora es el momento de los pequeños momentos.
Como este.
Para ti también, felicidades

Joseba M. dijo...

Feliz, feliz no cumpleaños y felicidades por el blog, es un encanto.

María dijo...

mmmm Marcos...así que era así de fácil!!! y yo sin saber que sólo necesitaba nombrarte en alguna entrada para que te decidieras a visitar mi blog y dejarme una notita...pues bienvenido, y a ver si te prodigas más...y felices 27!!! que ya sabes que suman 9, que es 3 veces 3 y que eso solo puede traer suerte

(otro día escribiré alguna entrada sobre mi relación sobrenatural con el número 3!!!!!!)

joseba...gracias por la visita y bienvenido a este vestido a rayas!!!

besos

Anab dijo...

Dios mio, acabas de hundirme. Cumplí 35 ayer. ¿Son tan penosos los 30?

sansopey dijo...

que bonito
que bonito regalo de cumpleaños
"brindemos, que hoy es siempre todavíaaaa... y que toda la vida es ahora"

María dijo...

Anab...pero que voy a decir yo de los 30 si no los he catado aún???a mí ni caso, que soy una pesada con síndrome peter pan...
así que tú, muchas felicidades y a disfrutar de los 35!!!!

Peyton...brindo por tí también!!!
besitos

Anónimo dijo...

Llego tarde, pero llego, a este debate sobre los felices años 20. Y leyéndote, no he podido por menos que recordar a aquel cantautor que también menciona Sansopey.

Está claro que nuestros 25 se nos quedan lejos de los 20, pero hemos crecido y los retos son otros. Y los superaremos, haciendo del recuerdo fuerza y del futuro valor y esperanza.

Y ya me he puesto cursi...

Cuento a la vista

Cuento a la vista
La parte niña del vestido a rayas