martes, 3 de junio de 2008

Bombas de racimo

Ayer leía en el periódico que durante el terrible verano de 2006, cuando el ejército israelí atacó el Libano, cuatro millones de bombas de racimo fueron lanzadas en territorio libanés. Cuatro millones de bombas que son a su vez un puñado de bombas arrancabrazos y destrozasueños que quedaron diseminados por su pequeña geografía de país mediterráneo.

Aquel julio gris yo vivía un verano verde, intenso, un verano de sol que amenazaba con la tormenta del regreso. Estaba de vacaciones y apenas leíamos prensa, no veíamos la televisión, y mucho menos escuchábamos la radio. Las noticias nos llegaban de refilón, resumidas en un pequeño parrafo de agencias de alguno de los nefastos periódicos guatemaltecos. Viajábamos, probablemente en furgonetas polvorientas, mezclados, turistas e indígenas, mochilas y gallinas. En uno de esos viajes, nos acompañaron una joven pareja israelí, que tenía planeado viajar durante meses por el mundo, antes de regresar a su país a hacer una mili obligatoria de dos o tres años. Me hubiera gustado preguntarles, polemizar, soltar todos los sapos y culebras que rondaban mi boca, pero me faltaba información, me faltaban datos, me faltaba, supongo, algo de provocación.

Ayer cuando leí aquel dato y volví al verano de 2006- mi pelo largo, mi acento jarocho-, recordé aquella pareja de veinteañeros dando tumbos por las carreteras sin asfaltar que salían de Cobán, tan ajenos al mundo, a las bombas de racimo, a la destrucción, a la muerte (tan ajenos, por otro lado, como yo, montada en la misma furgoneta polvorienta).
No podría definir esa sensación, me quedé un rato pensando, pero no supe explicarlo.
El mundo, sus contradicciones, la autocomplacencia...

Son, a pesar de todo, buenas noticias las que llegan de Dublín...
...la prohibición de las bombas de racimo,
...la búsqueda de su erradicación.

Son buenas pero tristes.
Tristes porque no todos firmaron, tristes porque antes incluso de estampar la firma, son muchos los que ya han ideado como burlar los acuerdos internacionales, como seguir lucrándose, ajenos al mundo, a la destrucción, a la muerte.

Tristes, también, porque nadie hará desaparecer de un plumazo los 4 millones de bombas que cayeron aquel verano, de pelo largo y acento jarocho, sobre Líbano.
Ni las de Vietnam, Camboya, Kosovo, Irak, Sahara Occidental...

11 comentarios:

Víctor González dijo...

Basta recordar a Hermann Hesse y su "el hombre es un lobo para el hombre"
Beso creativo.

brujaroja dijo...

Es tan extraño este mundo en que vivimos. Tan injusto. Tan incomprensible. Y que con todas esas cosas, y la hambruna que cada vez es mayor y tantas cosas terribles, no seamos capaces de hacer ni una puñetera revolución...

NáN dijo...

Llevo años siguiendo todo lo cerca que puedo la invasión israelí de Palestina. Me niego a hablar de conflicto israelo-palestino: en los años 40, con los nazis ocupando París y media Francia, ¿qué cretino hablaría de "conflicto germano-francés"?

Todo centímetro cuadrado fuera del 38% del territorio que les dio la ONU en 1948, es un centímetro invadido. Siento la misma empatía por los judíos perseguidos que por los palestinos invadidos. Por eso me sigue extrañando cuando me llaman antisemita (no lo soy en absoluto). Es una guerra larga y cruel: por eso se usan armas que deberían estar prohibidas.

Es "hermoso" que muchos países hayan "firmado", pero los principales productores no lo han hecho. Pongamos otra línea de revindicación en la larga lista. Para nosotros es fácil; no solemos perder piernas, brazos, ni ojos. Solamente, a veces, el aliento.

María a rayas dijo...

querido Nán, yo también a veces me sorprendo llamándome antisemita a mí misma, no lo puedo remediar, y no quiero, pero es cierto que en el tema de Palestina no soy para nada neutral...

había hoy una carta al director en El País sobre el tema de las bombas de racimo muy interesante. El remitente nos recordaba que España había firmado el convenio, pero antes había intentado "colar"ciertas excepciones (mmm, precisamente las del tipo de bombas que se producen en España). Así que me temo que yo ya no me creo nada...en este mundo todo se mueve por intereses económicos, que es lo único, me temo, que interesa a los pinches políticos...

grrrrr
un abrazo

Manuel Ortiz dijo...

Tranquila, pronto inventarán otro tiepo de bombas mucho más mortíferas.

Cecilia Alameda dijo...

Me temo que no podemos criticar a los de fuera porque dentro también tenemos empresas que las fabrican. Lo denunciaba hace poco un amigo.

http://vivenciesjosep.blogspot.com/2008/05/bomba.html

Y lo denunciaba la prensa española.

http://www.eldiariomontanes.es/20080522/mas-actualidad/sociedad/greenpeace-irrumpe-empresa-armas-200805221119.html

Habrá que empezar por barrer nuestra casa.

B&R dijo...

Ay.... Lo del tema de Palestina es indignante, pero es que si te pones a pensar en la cantidad de injusticias que existen, estaría todo el día cabreado como uno de esos del pp. Pero claro lo del cabreo permanente no es excusa para mirar a otro lado. No obstante, creo que hiciste bien en no polemizar con la parejita de judios... yo fui objetor de conciencia y si no recuerdo mal este derecho no estaba reconocido en Israel (no sé si actualmente, sí), por otro lado, quizás podrían estar de acuerdo incluso con el tema palestino... pero no se puede forzar a nadie a ser un héroe... en aquel momento sólo erais turistas compartiendo un seguro que maravilloso viaje

Saludos, besos y abrazos de racimo (que esos no hacen "pupa")

pd. me quedé con la intriga de si lo que pasó realmente es que se te cayó la cámara al agua, o por el contrario que alguien te echó de la bañera.

josé javier dijo...

Así es por desgracia. Pero es buena tu reflexión, porque nos da qué pensar. J´J

Mega dijo...

No hay guerras buenas ni malas; como tampoco bombas buenas o malas. Dicho esto, que parece una obviedad, habría que ver qué les ha llevado a erradicar esta vez las bombas de racimo... (¿sólo el hecho de que sean bombas malas?)

Estoy con Manuel, huele a farsa, o a parche...

Un abrazo

Magapola dijo...

Yo he decidido ser lo menos neutral posible en todo. PAra inmovilizarnos, nos han vendido que lo neutral siempre es mejor: ¡pues no!

María a rayas dijo...

tenéis razón Mega, Cecilia, Manuel...huele a tirita mal puesta, a tirita marca DÍA, a la que se le acabará el pegamento en un momento...

josé javier...pensar siempre, pero creo que en este mundo pensamos demasiado y actuamos poco...

Magapola...nunca había pensado lo de neutral...al final ser neutral nos lleva a la indiferencia...

B&R...la solucíón al acertijo de la bañera es un expediente X que dejaremos sin resolver...aunque puedo decirte que sigo haciendo fotos asi que la cámara sobrevivió...

buen fin de semana a todos

Cuento a la vista

Cuento a la vista
La parte niña del vestido a rayas