lunes, 8 de junio de 2009

Me escriben

Me escriben. Me cuentan y yo imagino realidades que no me tocan, que no son mías aunque me pertenezcan de rebote. Yo miro alrededor y le cuento de una ciudad que de tanta ausencia ya sólo le pertenece en parte. Pero yo insisto por si acaso. Por si le entran ganas y se coge la maleta y nos da una alegría.

Le hablo de que Madrid es a veces una ciudad imposible. Que está toda levantada y fea.
Que por suerte a veces también pasan cosas increibles que sorprenden.
Librerías en las que se cuelan palomas a leer a Cortázar.
Personas que al decirles donde vives te preguntan si tu casa es la del balcón con geranios donde a veces suena una máquina de escribir.
Travestis que se fuman el último cigarro de la jornada junto a la puerta de un bar y te preguntan dónde vas tan roja, y te llaman salá.
Hombres con sombreros y camisas horteras que cantan con voz rasgada en el metro y te hacen sonreír cada mañana.

Yo le escribo pero no basta. Desde la pantalla sus palabran chisporrotean y se salen del ordenador para revolotear nerviosas por la oficina. Las pienso y las repienso y me decido a poneroslas aquí, (sin pedir permiso). Para que ustedes también las repiensen...

Estuve también en Golán, en la frontera con el territorio ocupado por Israel, un gran contraste entre los campos cultivados en territorio ocupado, verdes, perfectos, y la semi-pobreza siria, los medios de seguridad también como el sol y la luna, y los cascos azules de la ONU en el medio, yendo y viniendo entre los dos puestos fronterizos, mientras se ve al fondo la bandera de Israel. Ahí en Golán hay una ciudad que se llama Quneitra, que ocuparon los israelíes inicialemente en 1967, abandonaron años después ante la presión internacional, no sin antes acribillarla a balazos y bombardear sus edificios. Lo que queda es una especie de parque temático de la destrucción, un lugar extrañísimo y tan real que parece de ficción.

Me escriben.
Y entonces Madrid no basta.

7 comentarios:

Microalgo dijo...

Escápese un poquito.

Un poquito chiquitín.

emigrante dijo...

yo quiero escribirte,

y con mis palabras hacer de madrid un charco pequeño; siendo tú, un pez grande.

Bea dijo...

Con estas palabras has hecho que piense y repiense en todas esas personas de las que nos olvidamos con demasiada frecuencia. Últimamente parece que a muchas gente le han dejado de afectar noticias e imágenes que debían avergonzarnos a todos.

Qué injusto es que se produzcan guerras, destrucciones y sufrimiento de tanta gente por tierra abanderada con el nombre de "Tierra Santa". Guerras por religiones, creencias, dioses y profetas que seguramente si lo vieran estarían horrorizados de que muchos se permitan la licencia de matar y odiar por falsas y equivocadas creencias.

Marcella a veces está bien pensar y repensar aunque solo sea un momento, verdad?...Besos.

Aroa dijo...

Toma el lápiz y escribe tú también, hay quien estuvo esperando, y tu palabra no llega.

Anónimo dijo...

Tosabu dice.......
Me alegro que te escriban y que te cuenten las cosas que no salen en los medios de comunicación y tus nos las trasmites.De vez en cuando hay que remover muestras conciencias.
Besitos.

char dijo...

Ay Mari, qué bonitas las letras de Fran, ínshala hubiéramos sido también parte de su mirada...
Pero jar, quién, si las palabras de mari llegan a todas partes...
Char

María a rayas dijo...

Bea, Tosabu, ese era uno de los objetivos pensar un poco en el mundo, saber que hay miles de realidades dispares a las que no tenemos acceso, de las que nada sabemos. La información siempre es un privilegio (que a veces se convierte en losa, pero eso ya es otra historia)

Charini,se nos quedaron muchas cosas en el tintero,(por ejemplo un Libano sin lluvia y nieve) pero siempre podemos volver, o ver a través de los ojos de otros...

Jar, sí que debemos ser de otra generación para seguir pensando que lo de escribir se hace con lápiz...que no nos entra aún lo de darle a la tecla...(tomo nota, de todas formas)

Emigrante, bienvenido al vestidoarayas, así que Madrid es un charco (sobre todo hoy con este cielo gris que se nos cae encima...). Bonita idea...

Microalgo...una escapada, sí. La tengo en mente...

un abrazo a todos

Cuento a la vista

Cuento a la vista
La parte niña del vestido a rayas