miércoles, 26 de diciembre de 2007

Amanece...


Amanece...
...y somos pocos. Pocos en mi casa. Pocos bajando a la estación de Renfe. Pocos en el tren. Pocos en la oficina. Pocos en el messenger. Pocos. Por no estar, no está ni el acordeonista que cada mañana me sonríe al llegar a Recoletos. Me quedo sin música pero al menos puedo poner los pies en el asiento de en frente (sí, soy una de esas personas... a veces provoco miradas de censura en las no tan entrañables ancianitas de mi alrededor)
Amanece, empezamos otro día. He pegado en la pared una fotografía mía. La sonrisa se me escapa de la boca y el brillo de mis ojos se come la cámara. Salgo guapa porque estoy feliz. Así voy a seguir, pienso, saliendo guapa en la foto.
Pero aunque amanezco con sonrisa de pronto todo se me hace cuesta arriba. No sé por qué. Será que es Navidad y hoy desayuné sola, será que oigo a Nina Simone y el terciopelo de su voz me hace estremecer y asomarme al precipicio, serán las hormonas.

Será que ayer deshice las maletas y hoy otra vez las tengo que hacer.
Será que amanece
y somos pocos.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

sera que en tu soledad no notas a los que estan en ti, aunq sea a distancia, seguro que tienes algo de alguien en mexico, berlin, salamanca, macotera o alcala....asi q siente estos días el calor de todos y sigue saliendo wapa en la foto.

besis

Raquel dijo...

amanece y en mi oficina suena máxima fm... esto es empezar el día con fuerte... para que luego mi compañera diga que nunca se va de after... pero si nos los monta en la ofi cada mañana...

María dijo...

es verdad...a veces no noto a los que están en mi, pero se que están ahí...siempre...también en los días cuesta arriba...y por supuesto en las fotos donde una sale guapa de felicidad...

anónimo me tienes intrigada...quien eres?

Cuento a la vista

Cuento a la vista
La parte niña del vestido a rayas