domingo, 23 de diciembre de 2007

Barça - Madrid


Difícilmente puede una escapar de la vorágine del fútbol en una familia como ésta. En torno a una tele, con o sin camisetas, el barullo pide silencio y yo hago lo que puedo y no paro de teclear. Quería escribir sobre esta ciudad, origen de mis orígenes, sobre ese viento frío que acaricia con violencia las caras, mientras camino del brazo de mi padre, siguiendo los pasos de Miguel Unamuno y Fray Luís de León. Con mi mano refugiándose dentro del bolsillo de su abrigo, me aprieto a él y bebo de las anécdotas, propias o ajenas, que se agolpan en su boca. Las leyendas, las historias me pegan a esta tierra a la que pertenezco, de la que soy y a la que vengo. Cuentos de nobles y amantes, de tiempos de honor y de glorias. Recuerdos de años en blanco y negro, en pensiones sin duchas, en comedores universitarios y colegios que con el tiempo cambiaron de nombre. Me tomo un chocolate en el Toscano, después de pasar por la Santísima Trinidad y recordar(me) que fue allí hace 25 años donde empezó la vida. Nos asomamos a la Plaza de los Bandos y al fondo intuyo el busto de Carmen Martín Gaite, con su boina calada y pienso que si algún día me hago vieja, yo también quiero llevar ese gorro a lo francés y si puedo, las medias de colores.

Al otro lado (de mi portatil) alguien (muchos alguien) gritan penalty. Así no hay quien se concentre, pienso, e intuyo entre las cabezas, muñecos vestidos de blaugrana y de blanco. Tienen entre sus piernas, o eso se intuye por la atención que merecen, los destinos del mundo.

Vuelvo a lo mío, al paseo por Salamanca, al calor de este hogar con árbol de Navidad, regalos que esperan la noche del 24 y aceitunas sobre la mesa. Vuelvo a las navidades que desde hace años (desde siempre) no son blancas, sino del color de la piedra de Villamayor que recubre todos los edificios de esta ciudad castellana.

Sigue el algarabío. Alguien falla un gol a puerta vacía y todos le gritan. No me concentro. No acabo. 0 a 1 va perdiendo el Barça y aquí casi todos sonríen. Esto también es Navidad, supongo. También Familia.

También Salamanca.

3 comentarios:

AROA dijo...

feliz navidaaaaaaaaaaaaad maripili
a mí mira que no me gusta decirlo, pero como lleva la palabra feliz, pues hala!
tu escena futbolera fue igual en casi todas las casas... lo que son algunos pal fútbol... yo, por suerte o desgracia me pilló en el periódico, que tiene también su aquel... búscate la cara mas fea de ronaldihno para portada... y cuando ronaldihno pierde, se pone pero que muy feo (si sandri, pero que MUY feito)
muchos besos!!!!!!

Raquel dijo...

Yo lo vi entre amigos, era el cumpleaños de mi amigo Rodrigo y lo celebramos delante del televisor... la primera parte la vimos la segunda, un poco menos, y cuando no se quien se encaró a Cannavaro, yo me encaré al blaugrana, al fetuchini me lo deja tranquilo señor...
Despuës regalos... un epi marchoso... tengo amigos tan raros como yo... y una armónica... si es que nos va el puntito bohemio que tan de moda está... en fin.. yo canto boheme y te tecleo un rato cosas sin sentido alguno

sansopey dijo...

Mentira y gorda. Ronaldihno tiene su aquel haga lo que haga, pero como se puede ser tan entrañable y sonreir tanto???
ayyy... máaas mooono

Cuento a la vista

Cuento a la vista
La parte niña del vestido a rayas