jueves, 20 de diciembre de 2007

La desvelada

Una vez más, esta noche fueron muchas noches y este día empieza demasiado pronto. Meto en el bolso las cuatro horas que me faltan de sueño y subo al tren buscando un rincón en el que acurrucarme e ir enlazando historias sin sentido de estación en estación.

Una vez más me ha sorprendido la lluvia al salir de casa. La gente como yo - pienso, como si ese yo fuera un especimen único y privilegiado - no debería madrugar nunca. Debería beberse la noche de principio a fin sin pensar en despertadores. Debería reir por siempre con viejos amigos en casas con escaleras y nuevas compañeras francesas, donde los cigarros no queman los sofás, donde se habla a gritos y nadie termina las conversaciones que empieza. Donde todos nos conocemos tanto que no nos importa desnudarnos y reírnos de ello.

Una vez más la noche me pilló a medias y en su mitad hice mi punto de inflexión y me marque un viaje a un pasado que se hace presente. Guitarra en mano. Más moreno, sonriente y delgado de lo que le recordaba, un vuelo transoceánico me canta las canciones de antes y le pone la banda sonora a una desvelada tan difícil de llevar ante un ordenador en una oficina gris, como antes lo era ante el palacio municipal de una ciudad tropical. La risa, la música, las estrellas viejas. Demasiada vida social, bajando a Barquillo, pienso, y un largo y hastioso día de trabajo por delante.

No se recompone, ni encuentro frase con la que terminar esta entrada. No se recompone y la desvelada hace crujir cada uno de los músculos de mi espalda. Eso me pasa por coleccionar noches...

7 comentarios:

Charo dijo...

Me hablan de la raza negra por acá, un reguee mexicano, guitarra en mano en alguna hora del mediodía; equivoca notas, se para par dar con el acorde perfecto, no lo consigue, "pues ni modos, no". Demasiado chute de positive vibra corren por las venas de este hogar... Y yo leo mientras tu última entrada en el blog, me hablas de desveladas, yo disfruté bebiéndome tu noche y viajando a un presente que el pasado creyó negarme; así que sin despertadores y con tu voz interrogando a mi inoportuno amanecer te deseo feliz cruda.
Bonita, como el beso robado, como el llanto anhelado...
Cómo lo extrañaba!!!!
Sigamos bailando cumbias, hermana. Aquí te esperamos, numerando estrellas

María dijo...

pues sí char...ayer tocando a medias una rola en la guitarra prestada de casa de la sandri, en un sillón que te absorbe y no te deja salir, recordé lo olvidado: la música, el ritmo, ese méxico de noche, de tantas noches. Algo que tendremos siempre aunque no siempre esté presente... es ya parte de nosotros, como los amigos de la infancia, el pueblo donde pasábamos los veranos o el primer amor. Nos hace ser lo que somos...

feliz navidad compañera...nuestra casa con balcón te echará de menos estos días...

sansopey dijo...

un trocito de morriña colgado en tutubo...

http://www.youtube.com/watch?v=jpUrnfUqDNo

que voy a hacer yo una semana (o dos) sin vosotras después del intensivo de esta semana???

mery dijo...

Pequeña!!
He conseguido entrar en tu blog !! :)
Me gusta, aunque me lo esperaba más rojo (sin más connotaciones que la que se refiere a un color...jejeje)
Un besote:
-Mery-

Pd: lo que comencé un día con mis fotitos...

http://www.fotolog.com/pikinga/

María dijo...

María...¿dónde crecen baobabs? a ver si lo retomas que esta bonico...
beso!!!

char dijo...

qué bueno sandri, nolo había visto, jiji

Benja. dijo...

Viva las desveladas, porque de su inquietud nocturna, nace la felicidad de sus amigos.

Cuento a la vista

Cuento a la vista
La parte niña del vestido a rayas