viernes, 24 de septiembre de 2010

viento en la cara

He recorrido media ciudad subida a una bici. Tan rápida que al parar todo el calor se me ha salido fuera y los rizos se me han retorcido en la frente y gotas de sudor se han dedicado a recorrer mi espalda, mi escote borroso, mi cara desencajada. Luego al volver, el viento en la cara ha convertido el calor en frío, la decepción en energía y pedaleando he mirado al cielo. Anochecía y sobre las nubes rosas la torre de la televisión gris me saludaba con su antena blanquiroja, tan esbelta y delicada como siempre.

Y de repente, así tan fácil, me he dado cuenta de que estaba aquí.

6 comentarios:

Aroa dijo...

sí, pequeña, ya estás allí!!!

nosotros nos daremos cuenta esta noche

Xavie dijo...

Sí, María, lo hiciste. Así de fácil. Pensarlo y hacerlo no es tan sencillo como la gente piensa.

Besos grandes,
J.

NáN dijo...

Como el que, sin pensarlo, sabe en qué puerta de armario de la cocina está el cazo de cocer verduras.

Todo parece tan fácil, pero no es cierto. Tino Casal lo cantó muy bien:

"No es así
sudores me ha costado"

María a rayas dijo...

compañeros!
aquí el día está gris y lleno de lluvia. Se agradecen pues vuestras palabras de ánimo, de sol, de Gran Vía y de calor.

un abrazo transpirenaico

conde-duque dijo...

Qué envidia... En bici por los berlines.
Disfruta al máximo y no te olvides de contárnoslo todo!!!
Por cierto, dos amigos míos han ido a la Maratón del fin de semana. Intentaron convencer para ir, y casi lo consiguen, pero al final no pudo ser, imposible. Hubiese salido el miércoles pasado. Después me acordé de que tú también salías ese día ¿no? Hubiese sido gracioso coincidir...
Lo dicho. Danos todos los detalles de tu estancia, escribe siempre que puedas, please. ¿No ha llegado todavía el color otoñal? Esa transformación se merece que la cuentes...
Muchos besos.

María a rayas dijo...

Condeduque, vaya sorpresa habría sido encontrarte corriendo por Berlín (aunque hizo u día de mierda, así que casi mejor que te quedaras en Madrid).

el color otoñal va llegando poco a poco a Berlín y es increible ver la transformación, el paso del verde al amarillo y luego al naranja, al rojo...imáginate (además vivo enfrente de un parque...)

un abrazo fuerte!

Cuento a la vista

Cuento a la vista
La parte niña del vestido a rayas